El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) es un trastorno neuropsiquiátrico que se caracteriza por la presencia de dificultades en tres áreas principales: la atención, la hiperactividad y la impulsividad.

Las personas con TDAH pueden tener dificultades para concentrarse y prestar atención a las tareas, lo que puede afectar su capacidad para completar trabajos escolares o laborales.
También pueden ser hiperactivas, lo que se manifiesta como una necesidad constante de moverse, dificultades para estar sentados y una tendencia a hablar demasiado o interrumpir a los demás. Además, pueden ser impulsivos, lo que significa que actúan sin pensar en las consecuencias y pueden tener dificultades para esperar su turno o seguir las reglas.
El TDAH es un trastorno que se diagnostica más comúnmente en la infancia, pero también puede afectar a los adultos. Aunque no se conoce una causa específica del TDAH, se cree que hay factores genéticos, neurobiológicos y ambientales que pueden contribuir a su desarrollo.
El tratamiento del TDAH a menudo incluye una combinación de medicamentos y terapia conductual, que puede ayudar a mejorar la atención, la impulsividad y la hiperactividad, así como a mejorar la calidad de vida de la persona afectada.
Si crees que tú o alguien que conoces puede tener TDAH, es importante buscar una evaluación profesional para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.